Turismo

Published on January 12th, 2018 | by Revista Gente

Postura de AMAV en el asunto de taxistas

 

CARTA ABIERTA:

De manera respetuosa pero al mismo tiempo enfática, nos dirigimos a ustedes, para expresarles nuestra muy seria consternación y al mismo tiempo disgusto, ante la constante actitud beligerante y por encima de ley por parte de los diversos gremios de taxistas en el Estado y recientemente en particular los del municipio de Puerto Morelos y los que sirven a la zona de Playa Mujeres, aunque existen casos de violencia también en Mahahual, Cozumel y otros, sin que las autoridades correspondientes intervengan de manera pronta y expedita para poner orden y remedio al tema de manera definitiva.

Los argumentos de legalidad, competitividad, razones de mercado y otros tantos se han esgrimido ya tantas veces y por tantos medios que ya resulta ocioso repetirlos nuevamente. Nos queda claro, y suponemos obvio que ustedes conocen tanto las leyes federales como las estatales en materia de transporte y que conocen también las leyes del mercado y las tendencias en turismo y que saben perfectamente lo que cada prestador de servicio puede y no puede hacer, debe y no debe.

A la vista de ese conocimiento y de tantos y tan repetidos argumentos de todo tipo, no alcanzamos a entender porque se sigue permitiendo a los señores taxistas tomar la ley en sus manos, bloquear accesos, obstaculizar la vía pública, amedrentar turistas, agredir a operadores-choferes, cometer actos de vandalismo, proferir insultos, proclamas que incitan a la violencia y hasta amenazar de muerte públicamente, sin que nadie intervenga, o que solo se actúe eventualmente si existen reportes o denuncias, cuando se sabe que estas practicas existen, permanecen y se soslayan.

La problemática de los taxistas ha sido causada y propiciada por los gobiernos y son por lo tanto los gobiernos quienes deben de resolverla. Entendemos perfectamente que el Gobernador Carlos Joaquín y su equipo han heredado este lastre de sus nefastos antecesores, pero ahora él está a cargo y le corresponde solucionarlo y poner fin a esta pesadilla que se está agravando cada día.

Los taxistas están ahí para responder a una necesidad de servicio de la población y son necesarios como en cualquier parte del mundo, sin embargo no es su vocación la de ofrecer servicios de transportación turística. Los taxistas deben limitarse a lo establecido en su CONCESIÓN, hacer servicios de “ruleteo” y hacer sitio en donde les esté permitido.

Es a la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SINTRA), quien le corresponde con base en lo establecido por la ley, supervisar que cumplan con lo estipulado en sus concesiones y que no transgredan leyes y reglamentos; esa es la labor de SINTRA, y no perseguir al resto de transportistas que están fuera de su jurisdicción, argumento también ampliamente esgrimido, documentado y justificado plenamente.

 

El negocio turístico en su conjunto requiere como condición sine-qua-non para sobrevivir, ser competitivo en todas sus aristas y el transporte no es la excepción.
Dado que los taxistas no evolucionaron en su momento para convertirse en transportistas turísticos competitivos y de calidad, hoy no les es posible participar de este tan competido negocio y es el gobierno y solo el gobierno quien les puede ayudar a lograrlo.

Hoy se requiere de tarifas competitivas; contar con unidades de modelo reciente en óptimas condiciones, contar con pólizas de seguro de cobertura amplísima que incluyan demandas en el extranjero porque así lo demandan los mercados emisores; estar en posibilidad de emitir facturas, otorgar créditos por seis días por los servicios prestados, contar con operadores capacitados, bilingües y con excelente presentación y contar con centrales de reservaciones bien equipadas capaces de atender llamadas y contestar correos electrónicos en horarios muy amplios. Todo ello en suma, implica que se conviertan en empresarios competitivos de la transportación turística y solamente el gobierno con esquemas de apoyo, estímulo, asesoría, transferencia de tecnología y esquemas crediticios les puede apoyar.

Lo que no puede ser, es que los funcionarios en turno, en el afán de “ayudar” a los taxistas, nos pidan que hagamos acuerdos con ellos, sin que prevalezcan las condiciones expresadas en el párrafo anterior.

La Secretaria Estatal de Turismo, como lo han hecho todos sus antecesores, o la Alcaldesa de Puerto Morelos, por ejemplo, proponen a la vista de los bloqueos y actitudes beligerantes de los taxistas, sostener “reuniones de dialogo y acercamiento con empresarios para llegar a acuerdos que favorezcan a las partes”… ¡claro que NO señores ! ¿Para que diálogo?, ¿Para que acuerdos?… se trata simplemente de aplicar la ley; que cada actor haga lo que le corresponda en el reparto. Las agencias de viajes y sus transportistas aliados o afiliados no tienen porque ceder parte de su negocio solo por apoyar a los taxistas, claro que no.

Pero como ya se ha dicho antes, todo esto ya se sabe y se ha expresado repetidamente, lo que nos preguntamos y les preguntamos respetuosa pero enfáticamente es porque no se actúa cuando se violenta la ley y porque se nos presiona a nosotros en beneficio de los señores taxistas.

¿Es por temor a la reacción de los taxistas?. Que el Estado no puede aplicar toda su fuerza para meter al orden a quien violente el Estado de Derecho ?
Es por temor a un bloqueo de la zona hotelera o al aeropuerto como nos han amenazado veladamente los taxistas ?.. Que en tal caso no se puede usar la fuerza pública para garantizar el orden ?

El caso UBER, por ejemplo, que no es de nuestro interés ni incumbencia como empresarios turísticos, pero si como ciudadanos, ha reflejado un desprecio hacia la voluntad de toda la sociedad quintanarroense, por el temor a las posturas de los taxistas. ¿Nos preguntamos y les preguntamos, como puede pesar más una pequeña minoría frente a casi toda una sociedad ?.

El caso de Cozumel, otro que también nos preocupa, toda vez que la falta de transporte digno y de calidad no permite a la Isla ser competitiva, sigue sin atenderse con verdadera voluntad.

El argumento de que los permisionarios federales no pueden prestar servicios en la Isla, porque en ella no existen vías federales, es débil y ciertamente muy discutible.

La ley federal en la materia establece claramente, que los permisionarios federales podrán efectuar ascensos y descensos en aeropuertos y terminales marítimas, luego entonces resulta ridículo e inadmisible que no les sea permitido operar en Cozumel.

Por otra parte, la ley no establece prohibición alguna para transitar en vías estatales o municipales, de manera que si no lo prohíbe, está permitido.

Y finalmente si el argumento debatible de que no existen vías federales, fuera válido y que por lo tanto como se nos ha dicho, es exigible una concesión estatal para operar en Cozumel, ¿por qué esta se nos ha negado ?. ¿se trata una vez más de proteger a los taxistas?.

El transporte en la Isla de Cozumel es un monopolio en manos de los taxistas y de políticos y funcionarios que han negado el acceso a la competencia y han limitado muy lamentablemente el desarrollo de la Isla para favorecer a sus muy particulares intereses.

Cozumel es el ejemplo vivo de lo que no queremos que suceda en el resto de nuestros destinos turísticos.

Si realmente se quiere el beneficio de Cozumel y si se quiere que esa querida Isla se detone con todo su potencial y permita mejores ocupaciones, mejores tarifas y mejores niveles de vida, que se abra entonces a la competencia y que se permita el transporte turístico de Calidad que demandan los mercados.

Distinguidas autoridades, no se requieren más reuniones de trabajo, ni mesas de discusión, ni “acuerdos que favorezcan a las partes”, solo se requiere voluntad para aplicar la ley; para de una vez por todas meter al orden a los taxistas, ayudarles a que evolucionen, ya que es responsabilidad de ustedes, no nuestra, y permitir que este Estado muestre su mejor cara al mundo en todos los ámbitos y en ese sentido el transporte y la movilidad son pieza fundamental de la cadena de valor de un destino turístico.

Solicitamos y exigimos una solución en el tema de los ataques violentos por parte de taxistas en todo el Estado; que cesen los bloqueos a la vía pública en Puerto Morelos, que en Playa Mujeres se permita el libre tránsito; que en Mahahual se castigue la violencia y que las policías municipales en todo el estado hagan su trabajo de manera eficaz y honesta. Respetuosamente pedimos simplemente que se nos deje trabajar con libertad, que cesen las inspecciones de la SINTRA, para pedirnos documentos y requisitos que ni siquiera la propia ley establece, y que se favorezca un entorno de libre competencia y libre mercado.

En espera de vernos favorecidos con su amable atención y de que nuestra petición no signifique una molestia o un encono, sino una enorme oportunidad de mejorar y corregir el rumbo, ya es tiempo, nos reiteramos de ustedes,

Atentamente

Por el Consejo Directivo y a nombre de nuestros Transportistas aliados y afiliados,

Sergio E. González Rubiera
Presidente Ejecutivo
AMAV Q. Roo


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