Análisis Político

Published on January 1st, 2018 | by Hugo Martoccia

Evasión fiscal hotelera: una batalla aún sin final

Hay 100 mil habitaciones de hotel, no es proporcional ni simétrico al pago de impuestos.

Se estima una evasión fiscal es del 600 por ciento.

La polémica acompañó una declaración del titular de la Secretaria de Finanzas y Planeación del estado (SEFIPLAN) sobre la evasión impositiva que hay en la industria hotelera. Los hoteleros saltaron de inmediato y dijeron que pagan todos sus impuestos. La SEFIPLAN reconoció que es así, pero sólo en una parte de esos ingresos, los que se pagan en el País. Allí no hay problema.
Pero cuando se trata de paquetes vacacionales vendidos en el exterior, la situación cambia. Ese dinero no se declara en México, lo cual genera una enorme evasión. “Es todo el dinero que no entra al país”, explicó Juan Vergara, Secretario de Finanzas “el que entra está fiscalizado por el SAT y la SEFIPLAN, y ahí no tenemos problema”.
No se trata de un dato nuevo. Al inicio de la administración, en la primera reunión del titular de SEFIPLAN, con la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta del Congreso, el funcionario lo dijo con todas las letras: Se da una enorme defraudación fiscal en la industria hotelera, que tiene que ver con el dinero de paquetes turísticos que se cobran en el exterior y no ingresan al país.
“Hay 100 mil habitaciones de hotel que genera una incongruencia; no es proporcional ni simétrico al pago de impuestos”, dijo en aquella ocasión. Y dio un número casi escandaloso: la evasión fiscal es del 600 por ciento. La situación no ha cambiado. “Estamos hablando del mismo tema, la misma proporcionalidad y el mismo efecto. Y no es exclusivo de país y mucho menos de Quintana Roo”, explicó. Y de inmediato aclaró: “Pero hay que entenderlo de manera profesional, sentarnos con las personas que hablen los mismos idiomas”.
El origen de la defraudación

¿De dónde salen estos datos? Forman parte del “El Proyecto OCDE/G20 de lucha contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios (BEPS por sus siglas en Inglés)”. “Ni siquiera es un aspecto del SAT o la SEFIPLAN”, explicó Vergara, “la OCDE lo tiene identificado, por ese ubicó sus 15 capítulos de BEPS”. La OCDE considera que “BEPS está privando a los países de preciados recursos para hacer despegar el crecimiento y crear mejores oportunidades para todos”.
Por eso, aclaró: “Estamos coadyuvando con el SAT y la OCDE por este tema, que son todos los paquetes vacacionales que se venden por internet, y que no sabemos donde va el dinero. Eso es”.

Una cita a la hotelería

El titular de SEFIPLAN ya envió un mensaje a la hotelería organizada. “Invito a la hotelería, invito a los representantes de los hoteleros que acudan con sus fiscalistas para que platiquemos del tema de manera profesional, y nos entendamos en el lenguaje que nosotros estamos dirigiendo”, dijo.

La idea básica de todo el proyecto es muy simple. “Si el servicio o la prestación o el bien se otorga dentro del país, se deben pagar los impuestos respectivos, al precio en el país”, dijo Juan Vergara. “Eso es lo que dice la ley, y es lo que la OCDE está empujando a nivel mundial”.

El tema apenas comienza, y seguramente será una batalla ardua. Será, sin duda, una de las más duras batallas que tendrá la actual administración estatal.

La crisis del turismo: hay que cuidar lo que tenemos

Y hablando de turismo y hotelería, Quintana Roo ya tuvo que enfrentar una crisis profunda hace unos pocos años. Y los efectos fueron muy importantes. Se trató de la crisis que se generó por la gripe A (H1N1) una enfermedad muy contagiosa que sacudió el mundo en el año 2009. Aquella crisis generó que varios países cancelaran sus vuelos a México, y se generara una muy mala imagen del país en el mundo.
A esa situación, se sumó el impacto económico que el planeta aún resentía por la gran crisis financiera en los Estados Unidos, que había iniciado a fin de de 2007, y tuvo su punto más álgido en 2008.
Aún en 2009, la economía de los principales mercados turísticos, Estados Unidos, Canadá, Europa, no se recuperaba. Esas crisis combinadas generaron un impacto muy profundo en la llegada de turistas al Estado. Fue tan fuerte, que se demoró casi cuatro años y recuperar el número de visitantes, la ocupación hotelera y la derrama económica.

La caída

El primer síntoma de la crisis que vendría se vio en marzo de 2009. De acuerdo a los datos de la Secretaria de Turismo del estado (Sedetur) la ocupación hotelera cayó un 3.7% y la derrama económica un 7 por ciento. Fue la reacción ante las primeras noticias firmes de una pandemia de gripe que escandalizó al mundo.
Desde allí, la ocupación hotelera de Cancún y el estado iniciaron un descenso vertiginoso. Hubo una nueva caída de 7.4 por ciento en abril, y en mayo fue el desplome absoluto: Cancún cayó más de un 38 por ciento y la Riviera Maya casi el 47%.

Para fin de año, los números eran dramáticos: el Estado había perdido 1.2 millones de turistas, una baja del 14.6 por ciento, con un pico en Cozumel, que tuvo una caída superior al 38 por ciento. La ocupación hotelera cayó más de un 8% en Cancún y la Riviera Maya, y casi un 20% en Isla Mujeres.
Y el impacto más fuerte se sintió justamente en la derrama económica. El Estado dejó de percibir más de 1000 millones de dólares. El derrumbe se sintió en Cancún, con una caída de más de 20%, Riviera Maya, 12%, y Cozumel, casi un 29 por ciento. En promedio de todo el estado, la caída de la derrama económica fue de 18.6 por ciento.
La lenta recuperación
En 2010 la llegada de turistas comenzó a ascender levemente, pero las estadísticas seguían en rojo porque la comparación era con el muy buen trimestre (en números absolutos) de 2009. En mayo de 2010 volvieron los números verdes a la estadística. La ocupación hotelera en Cancún subió un 23.7%, y en la Riviera Maya el crecimiento alcanzó el 41.6 por ciento.

El número absoluto de turistas creció poco más de un 6 por ciento. Había pasado exactamente un año del punto más bajo de la crisis. Para diciembre, el número de turistas había crecido casi un 10 por ciento, la ocupación se había recuperado alrededor de un 8 por ciento, y la derrama económica cerca de un 10 por ciento.

Sin embargo, la recuperación total del turismo demoraría aún dos años más. En los primeros días de diciembre de 2012, tres años y medio más tarde del indicio del inicio de la crisis, Quintana Roo volvería a alcanzar los 8 millones de turistas que tuvo en 2008. Ese año culminaría también con una derrama de casi 6800 millones de dólares, un 12 por ciento superior a la de 2008. Más de tres años y medio se tardó en volver al punto cero.

Datos de la hotelería:

Crisis turística; 4 años tardó QR en superar la gripe A
La crisis por la epidemia de gripe A (H1N1) comenzó en marzo de 2009
La industria cayó más de un 14 por ciento, y se perdieron 1.2 millones de turistas
La derrama económica cayó en más de 1000 millones de dólares
La industria no se recuperó sino hasta 2012
La enseñanza: El turismo se va rápido y tarda en volver


About the Author

Director del portal web La Opinión de Quintana Roo. Trabajó en La Voz del Caribe y El Periódico, donde escribió columnas políticas y notas de interés general. Fue corresponsal de La Jornada entre 2005 y 2011. Y también de la Agencia EFE, de España. Escribió artículos para diarios de Argentina, como Página 12, Critica y la revista Noticias. Reside en Cancún desde 1999.



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