Al cuestionarlo todo en busca de una explicación acorde con los hechos, la ciencia ofreció a la humanidad su más valiosa herramienta para crecer intelectualmente; desde el surgimiento de la autoconciencia, los seres humanos han buscado respuestas a preguntas que han perturbado a todo hombre inteligente que haya estado sobre la Tierra ¿quien soy?, ¿de donde vengo?, ¿a donde voy?
Antes de la invención de la ciencia, la mayorÃa de los seres humanos encontraban un consuelo en la religión para superar el miedo a la muerte. Casi con toda seguridad, desde el surgimiento de la autoconciencia, los seres humanos han buscado respuestas a preguntas que han perturbado a todo hombre inteligente que haya estado sobre la Tierra ¿quien soy?, ¿de donde vengo?, ¿a donde voy? Desde la prehistoria dejó plasmado este deseo de trascendencia en cuevas como lascaux , una expresión muy humana, que no ha cesado, por obtener la inmortalidad. Antes de la invención de la ciencia, la mayorÃa de los seres humanos encontraban un consuelo en la religión para superar el miedo a la muerte, al ofrecer casi todas ellas la promesa de un paraÃso en el cual aquellos que hubieran cumplido con ciertos preceptos morales pasarÃan a habitar por los siglos de los siglos.
Es de imaginarse que debieron existir seres humanos a los que este tipo de promesas no convencieran del todo. Este grupo de ateos o escépticos darÃan lugar en la antigua Grecia a la ciencia, como una forma de pensamiento racional a través de la cual observar el mundo. Al cuestionarlo todo en busca de una explicación acorde con los hechos, la ciencia ofreció a la humanidad su más valiosa herramienta para crecer intelectualmente, enfrentándose al poder de las religiones y los dogmas en los que éstas descansan e incluso a aquellos dogmas polÃticos como ocurrió durante el siglo XX, durante el surgimiento de movimientos fascistas como el nazismo y el comunismo soviético. Los tiempos cambian al mismo tiempo que lo hacen las amenazas para la razón y la ciencia. A principios del siglo XXI, la humanidad tiene que enfrentarse a su éxito tecnológico y económico, un mundo en donde predominan aún formas de pensamiento que se remontan a varios siglos atrás, cuando el numero de seres humanos era de sólo algunos pocos millones y en los cielos habitaban demonios y ángeles. Este legado de oscurantismo, mezclado con la ignorancia y avaricia de nuestra época, forman un caldo de cultivo poco propicio para el que será el siguiente salto intelectual de la humanidad, hacia una nueva especie autodiseñada y liberada de las cadenas que implican el depender de una biologÃa tan frágil, propensa a las enfermedades, la invalidez y la muerte.
Retando al futuro
Detrás de esta idea se encuentran los conceptos fundamentados en una nueva forma de pensamiento llamado transhumanismo, como ha quedado plasmado en la declaración transhumanista firmada por un respetable numero de cientÃficos e intelectuales quienes formaron una asociación transhumanista mundial y que a la letra dice:
- En el futuro, la humanidad cambiará de forma radical por causa de la tecnologÃa. Prevemos la viabilidad de rediseñar la condición humana, incluyendo parámetros tales como lo inevitable del envejecimiento, las limitaciones de los intelectos humanos y artificiales, la psicologÃa indeseable, el sufrimiento, y nuestro confinamiento al planeta Tierra.
- La investigación sistemática debe enfocarse en entender esos desarrollos venideros y sus consecuencias a largo plazo.
- Los transhumanistas creemos que siendo generalmente receptivos y aceptando las nuevas tecnologÃas, tendremos una mayor probabilidad de utilizarlas para nuestro provecho que si intentamos condenarlas o prohibirlas.
- Los transhumanistas defienden el derecho moral de aquellos que deseen utilizar la tecnologÃa para ampliar sus capacidades mentales y fÃsicas y para mejorar su control sobre sus propias vidas. Buscamos crecimiento personal más allá de nuestras actuales limitaciones biológicas.
- De cara al futuro, es obligatorio tener en cuenta la posibilidad de un progreso tecnológico dramático. SerÃa trágico si no se materializaran los potenciales beneficios a causa de una tecnofobia injustificada y prohibiciones innecesarias. Por otra parte, también serÃa trágico que se extinguiera la vida inteligente a causa de algún desastre o guerra ocasionados por las tecnologÃas avanzadas.
- Necesitamos crear foros donde la gente pueda debatir racionalmente qué debe hacerse, y un orden social en el que las decisiones serias puedan llevarse a cabo.
- El transhumanismo defiende el bienestar de toda conciencia (sea en intelectos artificiales, humanos, animales no humanos, o posibles especies extraterrestres) y abarca muchos principios del humanismo laico moderno. El transhumanismo no apoya a ningún grupo o plataforma polÃtica determinada.
El transhumanismo podrÃa ser una forma de pensamiento para salvarnos de nosotros mismos.







