Cultura Empresarial

Published on February 6th, 2018 | by Juan Pablo Zapata Hernández

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¿Cómo ser un mejor líder usando sólo la cabeza?

Una depresión de algún compañero puede hundir a todo un equipo de trabajo o bien, si se maneja adecuadamente puede inspirar.

El liderar un negocio, empresa o grupo no es fácil cuando todo tipo de pruebas se presentan en el camino. La gran diferencia entre los exitosos y el resto no son sus números, sus ventas, sus contratos o alianzas, eso es solo la punta del iceberg de todo un largo procedimiento y esfuerzo que inicia desde adentro de la organización, y aunque suene a cliché, funciona más una tuerca motivada que un kit de herramientas que son un desastre trabajando en conjunto.

La inteligencia emocional juega un papel fundamental en el crecimiento interno de una empresa, desde su líder hasta el de rango menor deben estar conscientes que sus emociones son una fuerte herramienta para el éxito o para el fracaso. Los seres humanos estamos hechos de emociones, todos los días miles de emociones nos invaden por el más minúsculo estímulo que se nos cruza. Si eres líder de una organización toma esta oportunidad para hacer una introspectiva en ti mismo y del ambiente de tu empresa.

Para quiénes aún dudan de ésta idea, la inteligencia emocional es la habilidad de controlar los impulsos emotivos, racionalizarlos y usarlos provechosamente para llegar a una meta. Una depresión de algún compañero puede hundir a todo un equipo de trabajo o bien, si se maneja adecuadamente puede inspirar al resto del grupo a analizarse, apoyarse y levantar al caído; la situación puede fortalecer los lazos de confianza en una empresa y el valor emotivo que eso conlleva, hará que todos se enganchen aún más con la visión del grupo.
Hay ciertos puntos que debes saber como líder o como parte de un equipo si quieres llevar a tu empresa al éxito. Cada uno requiere de el uso indiscutible de la lógica, el sentido común y el “colmillo” para saber cuándo aplicarlos y cómo.

1.- Una acción vale más que mil palabras.
Si bien la buen comunicación es fundamental en un negocio, las acciones son las que determinan el rumbo que se tomará. En el proceso de contratación por ejemplo, importa más la experiencia y modo de trabajar de una persona, su trayectoria y logros más que sus pensamientos de cómo deberían ejecutarse los procedimientos.

2.-Piensa antes de actuar.
Como seres emocionales estamos propensos a reaccionar casi inmediatamente a cualquier estímulo. Cuando se trata de negocios haz un ALTO TOTAL a cualquier forma de reacción instantánea y analiza cómo repercutirá en un futuro inmediato y a largo plazo. Puede que aquella fuerte suma de dinero en préstamos te salve un momento de no tener fluidez, pero piensa en los intereses que se te cobrarán, ¿te conviene al final pagar más? Tendrás suficientes fondos para liquidar tus deudas?

3.-Sé Empático.
Muchas veces trabajamos con personas con las que simplemente no estamos en sintonía ni nos entendemos de ningún modo. A veces hacen cosas que aunque no nos afectan directamente, nos incomodan pero, deténte a pensar, ¿qué las mueve a actuar así? ¿Se ven estresados? ¿Se ven deprimidos? ¿Crees poder hacer algo por ellas? Intenta entender sólo un poco cómo funciona su mente para estratégicamente poder interactuar con ellos y salir ileso en el intento. Por ejemplo, si alguien en tu oficina suele interrumpir en las reuniones alzando la voz, te sugiero guardar silencio, levantar la mano educada y firmemente, hacerle ver a todos y en especial a esa persona de manera amable que es tu turno de hablar y no has terminado de exponer tus ideas. Y continuar inmediatamente donde te quedaste sin hacer alusión o mención de nada de lo que tu compañero dijo, así la atención no se desviará de lo que tu quieres dar a entender y tampoco te verás en la embarazosa situación de pelear por la palabra. Agradece al final la atención que se te brindó en tu tiempo de exposición.

4.-La meta siempre debe estar presente en tus acciones.
Quizá situaciones como la anterior sean desgastantes cuando se vuelven repetitivas en el trabajo. Pero si eres líder o estás convencido 100% de la misión y visión de la empresa, ten presente que todos están buscando llegar a una meta en común, cuando tengas presente todos los días tu misión en la empresa, estarás consciente de que pequeños detalles como esos no valen la pena ser pensados ni vale pena generar ningún tipo de rencor. Al contrario, si hay algo que se deba resolver, sé tú el primero en proponer una solución. Las personas que proponen son más eficientes que las que cruzan los brazos y se quejan.
5.-Libérate de la contaminación.
Todos somos diferentes y vemos las cosas desde diferentes ángulos. Los mejores ángulos son los realistas y positivos. Las personas que siempre aportan algo positivo a los proyectos o nos ponen las cosas en perspectiva son con las que más vale la pena hacer equipo. Deshazte de cualquier persona que sólo te envenene la cabeza con chismes, quejas, desánimos, críticas negativas, culpan a otros, son problemáticos, manipuladores, las que solo piensan en impedimentos. A estas personas sólo les quedan dos opciones, o se cambian al lado positivo, o se van. Son cáncer para un organismo.

6.- Tus contactos son tu herramienta de crecimiento.
Sólo porque algún proyecto no funcionó o algún contrato se cayó no quiere decir que las relaciones se deban terminar, siempre es bueno dejar un espectro gris entre esos contactos, nunca sabes cuándo los vas a necesitar y lo importantes que pueden ser para tu desarrollo.

Como vimos en estos pequeños puntos, estar emocionalmente por encima de las situaciones nos dará una enorme ventaja frente a cualquier situación. En el campo de RRHH es de suma importancia aplicarla para ganar buenos elementos que serán clave para el crecimiento de tu empresa. Por ejemplo, Starbucks es muy riguroso en su proceso de contratación, además de una excelente presentación las maneras de trabajar de cada nuevo barista deben adaptarse a las de sus compañeros dependiendo la sucursal. Cada sucursal cuenta con un personal cuya forma de ser se acopla al cliente que frecuente dicha tienda y además sus caracteres deben ser compatibles y complementarios.
Como recomendación fundamental, el libro Emotional intelligence de Daniel Goleman publicado en 1995 profundiza sobre el tema y nos abre la mente a la comprensión psicológica de los negocios, la mente y cómo sacarle provecho a nuestro carácter.


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