Análisis Político

Published on February 11th, 2018 | by Yvette Hesse

¿Cómo iniciaron los arbitrarios despojos en Quintana Roo?

Una vez que encontraron la “exitosa” fórmula para saquear, la aplicaron sin piedad a más propiedades en Q. Roo

 

Corría el sexenio de Roberto Borge, hoy preso por varios delitos. Propietarios legítimos de diversos predios, amanecían con una noticia escalofriante, inconcebible: dos o tres personas que nunca habían laborado en sus empresas es decir, supuestos trabajadores, los habían demandado en un Juicio Laboral y… habían ganado. Ningún aviso de por medio, ninguna notificación.

La sentencia, insólitamente millonaria. Y de repente se veían en medio de un “acuerdo” forzoso para no perder su patrimonio pero dicha “negociación” podía rondar varios millones a pagar en pocos días o, se atenían a las consecuencias: perder su propiedad.

De un día para otro, medianos y pequeños inversionistas quedaban en la calle. Amparos iban y venían como si la Secretaría del Trabajo o las Juntas de Conciliación y Arbitraje en el Estado no existieran. Hasta después de la alternancia se supo con certeza porqué la inacción y más bien la colusión: sus titulares estaban en el “bisne” no solo aceptando sino promoviendo falsas demandas contra empresas, propiedades y negocios asentados en Quintana Roo. Algunos lo imaginaban, pero, nadie lo podía comprobar en su momento. Así, ¡cómo iban a ganar los despojados, los legítimos dueños!

Los demandantes, esas personas que ni siquiera habían trabajado en las empresas, siempre ganaban y en el papeleo, insólitamente, aparecían sueldos que ya quisiera algún alto ejecutivo percibir: un mesero o asistente decía ganar $700 mil pesos a la quincena o al mes y en los documentos ello no se cuestionaba, simplemente se plasmaba.

Así, las resoluciones de los laudos no eran de unos cuantos pesos, a los demandados les aparecían inmensas cifras que por supuesto no podrían pagar, de manera que, de un día para otro, les embargaban su propiedad y los desalojaban hasta con la policía municipal o estatal. Indefensión total…

¿Quién podía ante semejante red de corrupción si desde el gobernador Borge pasando por sus subalternos habían tramado tales arbitrariedades? Como bien lo apuntó el analista y Director del IMCO Juan Pardinas, el uso de las instituciones en Q. Roo se armó a semejanza de una red de narcotráfico: solo para delinquir.

Para el caso de los tres hoteles que recién fueron restituídos hace poco en Tulum, la demanda siguió un camino anormal desde el principio pues ni siquiera se registró, como debe ser, en la Oficialía de Partes, o sea, no se ingresó de manera formal y normal, pero sí se registró un Juicio Laboral al cual hasta se le asignó el número 138/2012, en la Junta Especial No. 2 de Conciliación y Arbitraje con sede en Cancún.

Al tener una resolución a favor, los supuestos trabajadores demandantes y su representante ofrecieron un acuerdo a los pequeños hoteles: pagar 200 millones de pesos en 5 días y una pena de 35 mil pesos por día que no se cumpliera el pago total. Monto que por supuesto no fue pagado. Así las cosas, un día de mayo de 2014 simple y sencillamente, sin cómo defenderse y ante la vista de todos, se desalojaron tres hoteles para entregarlos a los seudo “trabajadores” demandantes como pago de su acuerdo.

Los hoteles desalojados, entregados a los 2 supuestos trabajadores fueron el Hotel Playa Azul, el Cabañas Puerta del Cielo y el Cabañas Ixchel, todos en Tulum. Una vez desalojados los posesionarios originales, interpusieron amparo indirecto el cual, hasta después de dos largos años, ganaron, se les declaró en firme con el mandato de que se les restituyeran sus propiedades.

Vaya pesadilla pues mientras, todo este tiempo no podían hacer uso de su propiedad, otros la disfrutaban. Es más, ni siquiera estaban seguros de recuperarla algún día. Incertidumbre total… ¿Qué hubiese pasado sin la alternancia de gobierno, se hubieran restituido las propiedades a sus legítimos dueños? Muy probablemente no.

Tres víctimas del saqueo de Roberto Borge, recibieron justicia, pudieron volver a disponer de sus bienes… No son los únicos, hay otros más. Poco a poco, a algunos ya se les devolvieron sus bienes; aún faltan más pues los delincuentes de cuello blanco, una vez que encontraron la “exitosa” fórmula para saquear, la aplicaron sin piedad a más propiedades. Estas historias que parecieran las de un capo del narcotráfico, son de un gobernador que se pensó impune, intocable, inalcanzable… Estas historias hay que saberlas, hay que contarlas pues de ninguna manera pueden volver a suceder…


About the Author

*Yvette Hesse Espinosa. Licenciada en Comunicación. Maestría Administración de Empresas. Diplomados en “Formación de Educadores para la Democracia”; “Derechos Humanos”; “Ventas y Marketing”; “Inteligencia Emocional”; “Formación Social”. Columnista en diversos medios de comunicación. Directora de la Revista Nuestra GENTE Q. Roo. yvette_hesse@yahoo.com.mx @YvetteHesse



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