Análisis Político

Published on August 18th, 2017 | by Rebeca Rodriguez Minor

Caso Odebrecht: lecciones sobre corrupción

Varios Países latinos ya investigan y castigan casos de corrupción en el Caso Odebrecht. Venezuela y México: únicos países en que nada se mueve…

Siempre hemos sabido sobre los cotos de poder y la corrupción rampante que los países periféricos afrontan todos los días. Gran parte del subdesarrollo y la vulnerabilidad que ese tipo de naciones sufren, es consecuencia de esos hábitos y costumbres tan viciados en el sistema y en sus sociedades. Sin embargo, pocas veces hemos visto un nivel de corrupción de tan alto nivel y expandido, como el que presenta hoy en día el “Caso Odebrecht”.

La empresa brasileña Odebrecht, siendo la mayor constructora de América Latina, con grandes obras de infraestructura a lo largo y ancho del continente americano y África, hasta hace poco contaba con 181.000 empleados distribuidos en 21 países. Sin embargo, actualmente se encuentra en un proceso de investigación sin precedentes, por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, por actos principalmente relacionados con sobornos a diversas autoridades gubernamentales, para la obtención de licitaciones y beneficios en obras públicas.

Lo destacable de la nota, no es tanto los actos de corrupción en que pudo haber incurrido la empresa, a cambio de proyectos millonarios; sabemos de muchos otros casos parecidos. Lo que llama la atención, es que los favorecimientos ilícitos no se han dado solo dentro del propio Brasil; Las investigaciones han destapado la participación de diversidad de gobiernos y funcionarios públicos en otros doce países (Angola, Argentina, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Mozambique, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela y por supuesto, México). Tal parece que la empresa lleva 20 años sobornando autoridades políticas y gubernamentales, por medio del financiamiento de campañas electorales; por ejemplo, a cambio de proyectos públicos de construcción masiva.

Su director general, Marcelo Odebrecht, fue condenado a más de 19 años de cárcel por delitos de corrupción masiva, lavado de dinero y asociación para delinquir y se le ofreció la reducción de su condena a cambio de que declarara sobre todas las redes de corrupción manejadas por la constructora, a lo largo de los años. De esta manera, uno a uno han ido saliendo escándalos a lo largo y ancho del continente, quedando en tela de juicio la imagen, legitimidad y transparencia de gobiernos previos y actuales; como el caso del expresidente Aécio Neves de Brasil y el presidente en funciones de ese país, Michael Temer. Ambos citados a declarar recientemente.

En diversos países latinoamericanos ya han habido varios arrestos y aprisionamientos a diversos funcionarios públicos involucrados en este caso tan polémico:

  • Argentina: El jefe de la Agencia de los Servicios de Inteligencia Argentino (Gustavo Arribas) fue imputado por la recepción de dádivas de Odebrecht.
  • Colombia: Además de que el gobierno colombiano ya planteó su plena disposición para colaborar con las investigaciones del gobierno estadounidense, para esclarecer el involucramiento de funcionarios públicos con la multinacional, la Fiscalía General de la Nación imputó cargos a algunos políticos, como el ex-senador Bula por delitos de cohecho para enriquecimiento ilícito.
  • Ecuador: Se ha impulsado la recolección de firmas para abrir un juicio político en contra del vicepresidente Jorge Glas, quien como Ministro de Sectores Estratégicos era el responsable de los pagos a Odebrecht en los tiempos de los sobornos declarados por el empresario. Sumado a ello, el Partido Alianza País vota en junio de este año para expulsar a Odebrecht de Ecuador.
  • Guatemala: El gobierno actual ha tomado acciones concretas en contra de los exfuncionarios de la administración anterior, que parecen estar involucrados en la modificación de un contrato firmado con la constructora brasileña.
  • Panamá: Considerado éste el mayor escándalo de corrupción en el país centroamericano, a la empresa Odebrecht se le han cancelado contratos millonarios para trabajar en el país y está vetada de cualquier actividad, mientras se esclarece el escándalo de soborno con las autoridades panameñas involucradas en ello.
  • Perú: Miembros del Congreso han propuesto obligar a la empresa brasileña a regresar todo el dinero pagado en dádivas al Estado peruano y se ha llamado a declarar a varios exministros encargados del departamento de inversiones, en tiempos de actividad de Odebrecht en el país.
  • Dominicana: Odebrecht ha sido suspendida provisionalmente de cualquier actividad profesional en la isla caribeña y la Procuraduría de Justicia del país, logró llegar a un acuerdo que agiliza las investigaciones, obligando a la empresa a presentar las pruebas para proseguir con las persecuciones penales a quienes sean responsables.

Como podemos ver, la gran mayoría de los países latinoamericanos involucrados de alguna manera, han tomado acción al respecto. Quienes no han hecho nada son Venezuela  (hecho que no sorprende, ante las condiciones políticas que sufre actualmente esa nación) y México.

La investigación estadounidense afirma que los hechos de corrupción entre México y Odebrecht se dieron entre 2010 y 2014. La empresa pagó a funcionarios mexicanos, sobornos por más de US$10 millones de dólares para asegurar la contratación de obra pública. El empresario brasileño afirma haberse reunido con gran cantidad de gobernadores que recibían cuantiosas compensaciones económicas. El escándalo incluye licitaciones ganadas por Odebrecht, para hacer obra con la paraestatal PEMEX, y los periodos involucran el término del periodo de Calderón y el del actual presidente Peña Nieto; quien sostuvo una reunión con la empresa en el 2013.

Increíblemente, el gobierno mexicano ha hecho oídos sordos a estas declaraciones. No hay acciones concretas encaminadas a esclarecer el caso, castigar a los involucrados o crear acuerdos para agilizar y colaborar con las investigaciones. Sorprende ver como nadie habla del tema en los tabloides nacionales y se ha tomado el caso con una ligereza cínica.

Duele mucho darse cuenta del nivel de corrupción rampante que puede existir en todo un continente, pero duele todavía más ver cómo aun con tal calamidad evidente, la impunidad en nuestra nación sigue imperando, a un nivel sólo comparable con Venezuela. ¿Qué necesita suceder para que México despierte?


About the Author

*Rebeca Rodríguez Minor. Maestría en Relaciones Internacionales en la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos). Doctorado en Estudios Latinoamericanos por la UNAM. Co-autora del libro La reconstrucción de la política exterior de México: principios, ámbitos y acciones, de Jorge Navarrete (coord.) y editado por la UNAM en el 2006. Profesora Investigadora de la Universidad Anáhuac.



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